miércoles, 24 de junio de 2009

Como hablarle a un hijo ADOLESCENTE



En la relación entre padres e hijos, la clave está en el diálogo. Pero, ¡cuánto cuesta hablar con los hijos adolescentes! ¡Cuántas conversaciones acaban en monólogos! ¡Cuántas parecen “diálogos de sordos”! ¡Cuántas finalizan en una nueva pelea! “Mi hijo no me escucha”, “no se puede hablar con ella”, “siempre acabamos a gritos”, “parece que hablemos idiomas diferentes”… suelen ser las quejas justificadas de muchos padres. La verdad es que no resulta fácil hablar con ellos, sin embargo, hay que intentarlo. Mediante el diálogo se razona. No se trata de entablar batallas dialécticas, en las que pierde el que menos grita y no gana nadie, sino de razonar y hacer razonar.
Se trata de crear el
ambiente propicio y buscar el momento adecuado: no cuando los padres quieren, sino cuando ellos lo necesitan. No es fácil estipular un momento al día para hablar, porque quizá “tenga que contar algo” en el momento menos oportuno. En ese caso hay que dejarlo todo y atenderle, porque, aunque en ese preciso instante haya cosas muy urgentes, seguro que no hay nada más importante. Si se deja pasar la ocasión, porque “ahora no, que estoy ocupada” o “después me lo cuentas, que tengo trabajo”, habrá desaparecido para siempre. Por eso, es decisivo que sepan que cuentan siempre con sus padres, que estamos ahí, y que lo estemos realmente.
El
requisito de toda comunicación es la confianza. Si la primera vez que un hijo nos hace una confidencia “un poco fuerte”, nos echamos las manos a la cabeza, armamos un escándalo o lo castigamos severamente, probablemente sea la última vez que se sincera con nosotros. La confianza es una virtud recíproca, quien la otorga la recibe a su vez. No es una virtud que se adquiere, sino que se da: la condición de todo diálogo. Si no confiamos en nuestros hijos, si no les damos confianza, aunque nos resulte difícil e, incluso, nos parezca arriesgado, nos quedaremos sin saber lo que les pasa.
Otro
requisito para que funcione el diálogo con hijos adolescentes es aceptar sus formas. No podemos esperar que todo funcione como una balsa de aceite. La serenidad la tenemos que poner los adultos; los hijos tendrán probablemente salidas de tono, levantarán la voz o discutirán apasionadamente. Pretender una conversación afable con un hijo o una hija adolescente es no entender su registro.
Por último, hay que
aprovechar el diálogo para dar criterios a los hijos. Los típicos sermones o broncas se parecen a esa tormenta que, como se ve venir, nos da tiempo a refugiarnos o a coger el paraguas: te puedes mojar la primera vez, pero no las sucesivas. Siguiendo con el símil, las conversaciones con los hijos adolescentes no deberían ser tormentosas, sino como un fino “calabobos” que no logra alarmarnos lo suficiente como para buscar un refugio o sacar el paraguas, pero que acaba mojándonos. Ese “chirimiri” continuo permite que los padres podamos ir sembrando valores y criterios en nuestros hijos.
En todo
momento debemos procurar transmitir optimismo, quizá es lo que más necesitan en la etapa vital que están viviendo. Si somos unos padres gruñones que sólo sabemos quejarnos por todo, que siempre estamos “rallando” con lo mismo, que somos incapaces de ver lo positivo de sus cosas, seguramente estaremos levantando sin querer un muro que intercepta toda comunicación. Algunas expresiones, que usamos demasiado a menudo, como: “Estoy harta de ti”, “Eres incapaz de hacerlo”, “Aprende de tu hermano”, “Me matas a disgustos”… no propician el diálogo, sino todo lo contrario. Mejor adoptar una actitud optimista y decir cosas como: “Estoy seguro de que eres capaz de hacerlo”, “Estoy muy orgulloso de ti”, “Noto que cada día eres mejor”, “Tú lo lograrás”…, seguro que hablamos más con nuestros hijos, porque encuentran en notros “unos padres con los que se puede hablar.




IMPORTANTE:
Durante la adolescencia, su hijo trata de hacerse más independiente. Su adolescente debe dejar de lado la relación de dependencia padre-hijo que tuvo en la niñez. Antes de que pueda desarrollar una relación adulta con sus padres, un adolescente primero debe distanciarse de la forma en que se relacionó con sus padres en el pasado.
Casi todas las relaciones negativas entre padres y adolescentes se inician porque los padres critican demasiado a los hijos. Cómo vestirse, hablar o actuar en forma diferente a la de los adultos le ayuda a sentirse independiente de usted. Sólo intervenga y trate de efectuar un cambio si el comportamiento de su hijo es perjudicial, ilícito, viola sus derechos o las reglas de la casa. Deje que las reglas y las consecuencias le enseñen responsabilidad fuera de casa.




RECUERDEN SU ADOLESCENCIA, ENTIENDAN A SUS HIJOS, COMO SUS PADRES LOS HACIAN, TENGAN PASIENCIA, ES UNA ETAPA DIFICIL PERO CON EL DIALOGO SE LO PUEDE MANEJAR, DEMUESTREN A SUS HIJOS QUE A PESAR DE TODOS LOS TROPESONES QUE UN ADOLESCENTE PUEDE LLEGAR A TENER NO SE DEBE CAER Y PARA ESOS ESTAN NUESTRO PADRES QUE NOS PUEDEN AYUDAR, DEMUESTREN CON UNA SONRRISA LO VALIOSO QUE ES UN HIJO EN SUS VIDAS A PESAR DE TODOS LOS ENOJOS Y ENFRENTAMIENTOS QUE SE PUEDE LLEGAR A TENER.






Xiomara Arismendi

La relación con los pares

Los amigos/as son para el adolescente su lugar de su actividad, de donde surge su iniciativa, su espíritu aventurero y en donde comienzan a surgir las necesidades románticas.
En esta etapa, los adolescentes comienzan a reducir la cantidad de personas en sus contactos grupales.
Su capacidad de entablar nuevas relaciones y la tendencia a la intimación, quitan superficialidad y la
amistad juguetona de la a niñez. Formándose así, las amistades de toda la vida, poniéndose de relieve, la seriedad en el contacto entre ambos sexos. Lo que indica un buen índice de maduración.
El tiempo que el adolescente comparte con sus amigos aumenta durante el transcurso de la adolescencia. La mayoría de las veces, disfrutan el tiempo compartido con sus amigos más que otras actividades, manifiestan que se sienten más comprendidos y aceptados por ellos y dedican cada vez menos tiempo a sus padres y a otros miembros de la familia.
La atención del adolescente a menudo se concentra más intensamente en las interacciones sociales y su espectro de amistades se amplía de amigos del mismo sexo a grupos de amigos del mismo sexo y, luego, a grupos heterosexuales de amigos.
La tendencia a reducir los contactos, hace que el YO se aísle conscientemente y quede en soledad. El joven vivencia la soledad, como pena, pero no obstante como una necesidad. A ello se opone el constante deseo de contacto, el lamento por el amigo/a o por un ser a quien se puede decir todo lo que uno mismo no puede resolver.
Durante la adolescencia, además de generarse un cambio en el tipo de relación con los demás, también surge en el adolescente una nueva comprensión de sí mismo.
En conclusión, esta etapa por la cual pasa el adolescente, en la cual marca de cierta forma su vida, decide como la formará, junto a quién y en que principios se basará, es de suma importancia y debe ser tomada con mucha responsabilidad. Justamente porque esta etapa es donde el adolescente define su identidad, la cual se ve reflejada también en las amistades que este elige, junto a quien pasa su vida. Por lo tanto este adolescente debe prestar atención y elegir con responsabilidad a quienes quiere como amigos, porque desde ese momento tendrá alguien en quien pueda confiar plenamente por ejemplo cuando el no pueda solo con un problema que se le platea.








Florencia Alaniz

jueves, 18 de junio de 2009

¿Por Qué los Jóvenes Abandonan la Escuela?

El caso de jóvenes que abandonan la escuela
es un problema con serias consecuencias
sociales. La importancia de graduarse de la
secundaria (high school) como mínimo
requisito para obtener un empleo ha
aumentado dramáticamente en los últimos
cincuenta años. Los investigadores han
descubierto que los jóvenes que abandonan la
escuela tienen: un nivel de ingresos más bajo,
un alto nivel de desempleo y más probabilidad
de estar envueltos en asuntos criminales
(McNeal, 1997). Además, los economistas
han descubierto que el aumento de jóvenes
que abandonan la escuela resulta en una
reducción en las ganancias de impuestos
públicos y un aumento en los gastos para
programas de asistencia social del gobierno
(Rumberger, 1987). Pero más importante
todavía es que cuando el joven abandona la
escuela se depriva a sí mismo de alcanzar su
mayor potencial.
El estado de Nevada tiene un serio problema a
causa de la cantidad de jóvenes que
abandonan la escuela. El nueve porciento de
los jóvenes de Nevada han abandonado la
escuela (Departamento de Educación de
Nevada, 1998). Este número alarmante hace
que el estado de Nevada sea categorizado
como uno de los peores estados en la nación
donde más jóvenes abandonan la escuela
(Kids Count, 1998).
¿Quién abandona la escuela?
Mientras que cualquier estudiante corre peligro
de abandonar la escuela, algunos estudiantes
son más propensos que otros a ser desertores.
Los investigadores han descubierto que los
jóvenes que abandonan la escuela son más
propensos que sus semejantes a:
• tener dificultad de aprendizaje;
• tener poco éxito académico;
• ser hispanos o afroamericanos;
• repetir grados;
• ser empleados en posiciones bajas;
• ser de baja posición social;
• provenir de un hogar con mamá o papá
soltero/soltera (Roderick, 1993).
Se ha descubierto también que los estudiantes
que asisten a grandes escuelas o a escuelas
con una alta proporción entre estudiantes y
maestros son más propensos a desertarla

¿Qué pueden hacer los padres y maestros
para prevenir la deserción?
Maestros
• Entender que los estudiantes aprenden de
diferentes maneras y a diferente marcha.
Para reducir la frustración de los
estudiantes, los maestros deben colaborar
y permitir que los estudiantes aprendan en
su propio estilo y a su propia marcha.
• Las lecciones en el aula deben de ser
participatorias, y dejar que los estudiantes
exploren y presenten sus materias (Finn,
1989).
• Los estudiantes deben de ser animados a
participar en actividades extracurriculares.
Cualquier participación en actividades
prosociales puede últimamente hacer que
el estudiante no abandone la escuela
(Mahoney & Cairns, 1997).
• Los maestros y los padres deben colaborar
unidamente para producir un equipo de
ayuda para que el estudiante triunfe. No
deben esperar a que hayan problemas para
comenzar esta labor.
Padres
• Insistan en acentuar el valor y la
importancia que tiene una buena educación
para conseguir un buen trabajo. Este
énfasis debe comenzar a una temprana
edad y debe continuar durante el resto de
la carrera escolar del estudiante.
• Vigilen el progreso escolar de sus hijos.
Los padres deben buscar la manera de
saber si sus hijos terminan sus tareas,
faltan a clase, desaprueban asignaturas o
pierden interes en la escuela.
• Ayuden a evitar a tiempo los fracasos en la
escuela. Si su niño o niña tiene dificultad
en alguna asignatura, búsquenle ayuda
enseguida para que mejore sus habilidades.

• Recomiéndenle a sus hijos que no usen
substancias tóxicas (tabaco, alcohol y
drugas). El consumo de substancias
tóxicas a una temprana edad contribuye a
que falten a la escuela, a que reciban bajas
notas y últimamente a que odien la
escuela.
• Como el embarazo es una de las razones
principales por las cuales las adolescentes
abandonan la escuela, los padres deben de
asegurarse que sus hijas estén educadas
sobre la abstinencia, el sexo y los cuidados
anticonceptivos. Además, muchos
embarazos de adolescentes incluyen a
hombres mayores de 21 años. Los padres
deben de vigilar cuándo salen sus hijas y
con quién.
• Tomen clases para aprender a ser padres,
si creen que las necesitan, para criar mejor
a sus hijos. Si necesitan tomar un curso en
como ser padres, comuníquense con:
Families Back in Control (Familias de
Nuevo en Control) al teléfono (702) 455-
5295. Este es un programa de educación
paternal que incluye clases sobre como ser
padres de adolescentes.

Facundo Collado

Para los jóvenes, el alcohol no es una droga

Para los jóvenes, el alcohol no es una droga
Así lo comprobó un estudio de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) entre sus estudiantes. El 74% consume bebidas alcohólicas al menos una vez por semana. Incluso la investigación encontró que cada vez es más habitual la presencia de nuevas adicciones
Una nueva investigación de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) sobre las adicciones en los jóvenes acaba de revelar que apenas el 2% de los jóvenes en Santa Fe considera al alcohol como una droga.
Según dio a conocer ayer esta casa de altos estudios, del relevamiento efectuado a 120 estudiantes, el 74% aseguró consumir bebidas alcohólicas al menos una vez por semana, mientras que un 19% lo hace al menos dos veces por semana.
Estos datos se suman a la otra adicción más frecuente, el cigarrillo, un compañero habitual en el 31% de los jóvenes. Y si de cuantificar se trata, el estudio de la UNL encontró que la mitad fuma entre cinco y veinte cigarrillos diarios. Pero ninguno lo reconoce como una droga.
Para Elena Cánaves, docente del Programa de Ciencias Médicas, "asimilamos la palabra droga a lo ilícito y, en realidad, de esta manera soslayamos las consecuencias que generan otras drogas que son lícitas y están aceptados socialmente".
Según la especialista, "el caso del tabaco y el alcohol son muy claros: no están prohibidos y son drogas de entrada, es decir, son el primer paso hacia las drogas ilícitas".
Ahora, ¿por qué cuesta aceptar lo que dice la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando estima que droga es "toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una modificación de su natural funcionamiento"?
En este juego de decir y ocultar aparece otro dato: sólo un encuestado reconoció consumir drogas o estupefacientes, mientras que el 31% manifestó tener amigos que lo hacen

El Ocio


Se llama ocio o tiempo libre al que se dedica a actividades que no son ni trabajo, ni tareas domésticas esenciales. Es un tiempo recreativo que se usa a discreción. Es diferente al tiempo dedicado a actividades obligatorias como son comer, dormir, hacer tareas, etc.


El ocio es tomado como una actividad realizada para descansar del trabajo. Debe tener, como toda actividad, un sentido y una identidad, ya que si no tiene sentido es aburrido. La distinción entre las actividades de ocio y las obligatorias no es estricta y depende de cada persona, así estudiar, cocinar o hacer música puede ser ocio para unos y trabajo para otros, pues estas últimas pueden hacerse por placer además de por su utilidad a largo plazo. Al ocio se lo puede emplear en actividades motivadoras y productivas.


Mucho se habla sobre el “ocio” en sentido negativo y peyorativamente; especialmente lo consideran patrimonio de los “flojos”, pero pocas veces alguien comenta la importancia del ocio como derecho humano fundamental, que potencializa la personalidad del individuo.


El ocio bien entendido, en el espacio y tiempo apropiados, facilita el encuentro necesario y permanente consigo mismo y aporta calidad de vida y bienestar.


El derecho al ocio constructivo, es algo de lo cual todos sin excepción deberían disponer, porque beneficia especialmente la relación interpersonal al renovar sentimientos de positividad, optimismo, buen humor, compartir y entusiasmo por la vida.


Dentro de los grandes beneficiados, de los efectos positivos físicos, psicológicos e intelectuales del ocio bien entendido y utilizado, se cuentan: el mismo individuo al disponer de tiempo para descansar, aquietarse, meditar y recrearse. En segundo término el entorno familiar y amistoso, por cuanto refresca y renueva la personalidad; siendo que también es decisivo en los ámbitos del trabajo y los estudios, ya que, al renovar sus energías, aumenta sus potencialidades productivas.
Estime que para sus hijos, su pareja, los estudiantes, los trabajadores y los discapacitados, en función de su mejor aporte a la sociedad, el ocio se convierte más en un derecho subjetivo y conveniente, que en una concesión graciosa o situación voluntaria negativa o pervertida, que revierta contra la sociedad.
de: Javier Edgardo Zanoni

DrOgAdIcCiOn En LoS JoVeNeS!!!

La drogadicción en los adolescentes


Los jóvenes que están en el hogar y también para los padres, quienes deben instruirlos y ayudarlos a no caer en circunstancias complicadas como es la drogadicción.

la drogadicción en los adolescentes; en aquellos quienes están iniciando su vida en muchos sentidos y que por la misma inexperiencia que tienen en la vida son fácilmente víctimas de esta red de drogas y que lamentablemente puede influirlos para el resto de sus vidas.

Todos sabemos que este es un tema completamente vigente, muy importante, que se escucha en cualquier parte de nuestro país, en cualquier estado o ciudad, aunque es más frecuente en las ciudades grandes, pero en ciudades pequeñas también se presentan estas problemáticas de la drogadicción en jóvenes y adolescentes.

Muchos jóvenes y adolescentes han errado enormemente su proyecto de vida, sus posibilidades de vida al involucrarse en las drogas. Las drogas son una puerta falsa, una vía dolorosa que se presenta como una vía placentera y agradable, pero que finalmente es un sendero bastante oscuro y desagradable.

La intención en esta ocasión es decirle a cada joven y adolescente que tenga mucho cuidado con este problema de adicción ya que muchos jóvenes han equivocado drásticamente su camino, se han involucrado en las drogas y no les ha ido nada bien.


Las drogas más frecuentes en los adolescentes

¿Cuáles son las sustancias de las que más frecuentemente abusan los adolescentes? Hay una variedad muy grande de sustancias y de drogas que se venden en muchos lugares, a veces afuera de las escuelas, en antros, en lugares donde se juntan los jóvenes a beber o bailar.
Hay una amplia variedad de drogas que la juventud está utilizando. A continuación voy a citar las más frecuentes.

El alcohol. Es una droga legalmente permitida en casi todos los países del mundo, se puede comprar en tiendas o supermercados, pero tiene todos los efectos de una droga en el amplio sentido de la palabra. Es la droga más utilizada.

La droga no legalizada más frecuentemente utilizada es la marihuana. La marihuana es una droga que ya se utiliza desde hace varias décadas por las diferentes generaciones e jóvenes y que actualmente aún sigue siendo la principal droga, la más utilizada, no legalizada.

También están los alucinógenos. Aquellas drogas que afectan nuestros sentidos y nos hacen percibir las cosas diferentes con nuestros ojos y que nos despiertan sensaciones irreales evidentemente y que son muy usadas por los jóvenes y adolescentes.

La cocaína, es un alcaloide, un estimulante que hace que la persona que consume esta droga se sienta más activa, fuerte, con más energía. Es un estimulante y es frecuentemente utilizada.

Hace unos cinco o diez años atrás, la cocaína era una droga para gente rica porque su precio era muy elevado. Si bien su precio sigue siendo elevado, ya no lo es tanto y hay muchos jóvenes que no son de una clase económicamente fuerte y que debido a que el precio ha disminuido, hoy la están consumiendo, lo cual la hace mucho más accesible para los jóvenes y adolescentes.

La cocaína es un polvo blanco, parecido al talco y habitualmente se consume inhalándola y es de uso bastante frecuente en estos tiempos.

Otra de las drogas que frecuentemente se utilizan son las anfetaminas, que son otra droga estimulante que hace que la persona sienta más energía, muy reactiva. Es una droga muy utilizada también hoy por la juventud.

Los opiáceos. Una droga que se ha utilizado desde hace varias décadas. Hoy en día siguen vigentes, son drogas muy peligrosas, con un poder adictivo bastante importante y los jóvenes hoy en día también la utilizan.

El último tipo de drogas que se están utilizando son drogas que no las utilizan para tener un efecto a nivel de alucinaciones o de relajamiento, son los esteroides anabólicos, y son utilizadas por algunos deportistas para incrementar su fuerza muscular, su resistencia física.

Pareciera que lo esteroides anabólicos son benéficos porque ayudan a tener mayor fuerza muscular a quienes las utilizan, pero estos están relacionados con muchos problemas principalmente hepáticos y aunque no tienen un poder adictivo como muchas de las otras drogas, en el sentido de que despierten sensaciones agradables, son bastante peligrosas y pueden dañar la salud del joven que las está utilizando.



Tratamiento y prevención

El tratamiento específico de la drogadicción estará determinado por el médico y se hará en base al tipo de sustancia que se ha estado usando, por el tiempo que se empleado y por los síntomas y signos que se han encontrado en el joven.

No hay un tratamiento único sino que dependerá de la experiencia del médico, del tipo de droga y del tiempo de estarla utilizando.

Es importante saber que existen métodos de tratamiento ambulatorio y también dentro de un hospital. En muchas ocasiones cuando la dependencia es demasiada, se recomienda muchísimo la hospitalización para poder pasar el momento más agudo y difícil y posteriormente continuar con un tratamiento ambulatorio fuera del hospital.

Quiero citar tres puntos en los cuáles se debe de poner especial atención para la prevención de las drogas. Como sabemos no hay nada mejor que prevenir. Más vale prevenir que curar. Es mucho mejor que el joven nunca sea alcohólico o drogadicto, a que una vez siendo alcohólico y drogadicto se le intente rehabilitar. Es mejor la prevención.

Un punto importante son las escuelas. En las escuelas deben crearse comités de padres de familia y de los mismos maestros, grupos de trabajo que eduquen sobre las drogas y el alcohol, que hablen sobre esto y sobre los efectos adversos que estas sustancias producen. Las escuelas son un factor importantísimo para poder ganarle la batalla a la drogadicción y al alcoholismo.

También está un segundo punto, que serían los programas comunitarios de prevención. Durante mucho tiempo la sociedad en nuestros países han sido sociedades pasivas, que esperan que les resuelvan todo las esferas gubernamentales, y está bien, ellos tienen su función y su responsabilidad, pero la sociedad misma también es responsable de saber enfrentar los conflictos que hoy están viviendo las familias, los jóvenes y la misma sociedad en general.
Pero la mejor labor preventiva se logra en la familia. Para esto los padres de familia deben aprender a conocer a sus hijos; saber que es lo que piensan, conocer su corazón, sus sentimientos, emociones, alegrías, tristezas, ser amigo de ellos, saber cómo le va en la escuela, si tiene problemas, saber que materia le cuesta trabajo y que materia se le facilita.

Si eres amigo de tu hijo, podrás darte cuenta cuándo se deprime o está emocionalmente inestable, triste, y poderlo ayudar antes de que sea tarde y antes de que el joven, no digamos se suicide, sino que incluso sin suicidarse, esté buscando una salida equivocada en las drogas.

En última instancia, las drogas son otra forma de suicidio, pues aquellos jóvenes que quedan adictos a las drogas, ya no tienen una vida real, ya no tienen una vida con un sentido verdadero, sino que toda su vida gira alrededor de esa esclavitud que la droga ha provocado en él.

Por tanto, en el asunto de las drogas y el alcohol, la sociedad, el ciudadano común y corriente, usted, yo, las personas que no formamos parte de algún grupo especial, la sociedad común y corriente debe de tomar una postura importante y un papel activo en el asunto de prevenir el alcoholismo y la drogadicción.

Esto muchas veces puede hacerse a través de los medios de comunicación como la televisión y la radio. Muchas veces la televisión y la radio han servido eficientemente para promover el alcohol y las drogas a través de personajes famosos que las usan.

Ya es tiempo que la sociedad civil tome los micrófonos de la radio, las cámaras de televisión y fomente programas para prevenir esto. Y bueno, los programas de prevención enfocados a la familia son el punto más importante. La familia es el punto más importante para prevenir las drogas.

Los padres deben de saber que tienen que pasar tiempo con sus hijos y deben fomentar una amistad, una vida familiar agradable para que se puedan ventilar los problemas de los hijos y se puedan solucionar y se les pueda ayudar a enfrentar la problemática social y diaria sin la necesidad de ir a la droga.

Termino con unas palabras para todos los adolescentes y jóvenes lectores, que se encuentran en las Sagradas Escrituras, en el libro de Proverbios:

¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura. No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente, mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor.
Prov. 23:29-32

Este pasaje nos habla del vino específicamente, pero lo podemos trasladar a cualquier tipo de droga. La droga te promete placer, energía, vida relajada, pero es pura pantalla, pura apariencia. Al final, como dice este texto, te morderá como serpiente, se entrará suavemente, se presenta atractivamente a tus ojos, pero al fin como áspid te dará dolor.

Que Dios te ayude a vivir una adolescencia sana y alejada de las drogas.


CRISTIAN SAYEGH...

El alcoholismo - Lucas Otrera

El alcoholismo, a diferencia del simple consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social o psicológico, o un comportamiento aprendido e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o actividades. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.
A pesar de que el alcoholismo afecta mayormente a los adultos, su consumo en los
adolescentes es cada vez más preocupante.
Nuestro trabajo consistirá en tratar este tema, el consumo de alcohol entre los adolescentes, que más allá de ser una diversión, se está transformando en un tema preocupante. Cada vez, más chicos terminan borrachos cuando salen a bailar o se juntan con amigos.
A su vez, el consumo empieza cada vez desde más chicos, y los padres son cada vez más permisivos al respecto.
Pero, ¿saben todos lo que causa el alcohol en nuestro organismo?, ¿saben todos por lo que tienen que pasar los que se envician?.
Hemos investigado también en Alcohólicos Anónimos, quienes nos dieron las pautas para curarse de este terrible vicio que se ha transformado en una enfermedad.
El alcoholismo: una enfermedad
El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal que Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol. Es producida por la ingestión excesiva de alcohol etílico, bien en forma de bebidas alcohólicas o como constituyente de otras sustancias. La OMS define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en
la mujer y 70 gramos en el hombre (una copa de licor o un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de alcohol, un cuarto de litro de vino 30 gramos y un cuarto de litro de cerveza 15 gramos). El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, psicológicos y genéticos.
Es un trastorno primario y no un síntoma de otras
enfermedades o problemas emocionales. La química del alcohol le permite afectar casi todo tipo de célula en el cuerpo, incluyendo las que se encuentran en el sistema nervioso central. En el cerebro, el alcohol interactúa con centros responsables del placer y otras sensaciones deseables; después de la exposiciónprolongada al alcohol, el cerebro se adapta a los cambios producidos por el alcohol y se vuelve dependiente a ellos. Para las personas que sufren de alcoholismo, el tomar se convierte en el medio principal a través del cual pueden interactuar con personas, trabajo y vida. El alcohol domina su pensamiento, emociones y acciones.
Todos los alcohólicos se enfrentan a los mismos problemas básicos, ya sea que estén mendigando por el
valor de una cerveza o se encuentren ocupando un puesto ejecutivo en una gran compañía.
Una vez que el alcoholismo se ha apoderado de un individuo, no puede decirse que la víctima esté cometiendo una falta
moral. En ese estado, el alcohólico no puede valerse de su fuerza de voluntad, porque ya ha perdido la facultad de decidir si usa el alcohol o si se abstiene de él.

Etapas del alcoholismo
Etapa 1
En la primera etapa el individuo:
1. Bebe demasiado en todas las reuniones.
2. Aumenta su
tolerancia y la frecuencia de la ingestión.
3. Bebe con rapidez.
4. Sufre lagunas mentales.
5. Siente preocupación por beber.
6. Bebe furtivamente.
7. Manifiesta un
cambio en la actitud y la forma de beber.
Etapa 2
Durante esta etapa el individuo:
8. Sufre pérdida de
control.
9. Bebe en la mañana para curarse la curda.
10. Siente aumento del impulso sexual y, al mismo
tiempo, impotencia o frigidez.
11. Inventa un
sistema de pretextos.
12. Sufre por los reproches de
la familia.
13. Derrocha.
14. Muestra agresividad y
conducta antisocial.
15. Siente remordimientos persistentes después de las borracheras.
16. Hace intentos de dejar de beber.
17. Cambia su modo de beber.
18. Ocasiona la pérdida de sus amistades.
19. Siente resentimiento.
20. Pierde su trabajo, o cambia frecuentemente de trabajo.
21. Su
familia se aparta, forma una unidad defensiva, y cambia de hábitos respectos a las amistades y a la comunidad.
22. Piensa en el escape geográfico.
23. Recurre al ocultamiento.
24. Casos que pueden producirse en cualquier momento: hospitalización,
divorcio, accidentes y arrestos.
Etapa III
En esta etapa el individuo:
25. Sufre borracheras prolongadas.
26. Pierde la tolerancia al alcohol.
27. Le lleva más tiempo recuperarse de una borrachera.
28. Padece temores indefinidos.
29. Se derrumba su sistema de pretextos.
30. Tal vez tenga que ser recluido en una institución mental.
¿Qué es un alcohólico?
Es una
personaque sufre una enfermedad, el alcoholismo. Esta persona no puede mantener su forma de beber bajo control, aunque le haga daño a su salud, a su empleo, a su mente y familia.
El alcohólico se caracteriza por depender del alcohol, tanto
física como psíquicamente, y la incapacidad de detenerse o abstenerse. La falta de la bebida provoca síntomas de abstinencia.
Al principio el alcohólico puede aparentar una alta tolerancia al alcohol, consumiendo más y mostrando menos efectos nocivos que la
población normal. Más adelante, sin embargo, el alcohol empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones personales, el trabajo, la reputación, e incluso la salud física. El paciente pierde el control sobre el alcohol y es incapaz de evitarlo o moderar su consumo.
¿Es lo mismo un alcohólico que una individuo que se embriaga?
No. Es importante diferenciar entre una intoxicación aguda y el alcoholismo como dependencia del alcohol. Un período aislado de embriaguez no hace a un sujeto alcohólico.
Ordinariamente, el
consumidor fuerte de alcohol "aguante más" (tolera) que la persona que no acostumbra a beber. En ésta aparecerá más rápida y fácilmente la borrachera. Pero también se da el caso de alcohólicos en grados avanzados que con una cantidad reducida de alcohol manifiestan signos de embriaguez.
¿Puede un alcohólico volver a beber "normalmente"?
Hasta donde ha podido determinarse, ningún alcohólico ha vuelto a dejar de serlo. El solo hecho de haberse abstenido del alcohol durante varios meses o años, nunca ha sido suficiente para que un alcohólico pueda beber "normalmente" o socialmente. Una vez que el individuo ha traspasado la frontera entre beber mucho y beber irresponsablemente, no puede volver atrás. Pocos son los alcohólicos que deliberadamente tratan de beber hasta hallarse en apuros, pero los apuros y molestias parecen ser la consecuencia inevitable que espera a los alcohólicos. Después de abstenerse por algún tiempo, puede pensar que no corre peligro experimentando con unas cuantas cervezas o unos pocos vasos de vino suave. Puede engañarse con la falsa idea de que si sólo bebe un poco con las comidas, evitará meterse en problemas. Pero no tardará en verse nuevamente en las garras del alcohol, aunque con toda sinceridad desee limitarse a beber con moderación y en reuniones de
sociedad.
El alcohólico nunca será capaz de controlar el alcohol durante un período de tiempo apreciable. Eso deja abiertos dos caminos: dejar que la enfermedad siga empeorando progresivamente, con todas sus terribles consecuencias, o abstenerse totalmente del alcohol y desarrollar una nueva manera de vivir constructivamente.
¿Cómo se puede saber si alguien es alcohólico?
Muchas veces es difícil, con frecuencia esta enfermedad se desarrolla lentamente. Pueden pasar años antes que una familia se de cuenta de que alguien necesita ayuda.
Aquí hay unas señales típicas:
· Promesas de tomar menos.
· Discusiones sobre la bebida.
· Acusaciones y negaciones sobre los hábitos de beber.
· Perdidas de
conciencia.
· No hacer caso o evitar responsabilidades.
· El adicto a la bebida no puede recordar lo que pasó mientras estaba bebiendo.
· Ansiedad.
· Temores.
¿Se puede curar un alcohólico?
El alcohólico es un individuo que padece de una enfermedad para la cual no se conoce curación alguna -es decir, ninguna curación que les haga posible beber con moderación por un largo período de tiempo, como puede una persona no alcohólica. Debido a que es una enfermedad -una compulsión física más una obsesión mental por la bebida- el alcohólico tiene que aprender a mantenerse completamente alejado del alcohol para
poder llevar una vida normal.
Fundamentalmente, el alcoholismo es un problema de salud -una enfermedad física y emocional- más que una cuestión de insuficiente fuerza de voluntad, o debilidad moral.
Algo que todos los alcohólicos parecen tener en común es que, con el tiempo, su manera de beber empeora. No existe ninguna evidencia segura de que una persona que bebía alcohólicamente haya podido volver al moderado beber social por mucho tiempo. No se puede ser "un poco alcohólico". Ya que la enfermedad progresa por etapas, algunos alcohólicos manifiestan síntomas extremos más que otros. No obstante, una vez que cruzan la frontera del alcoholismo, los bebedores problema no pueden volver atrás.
Causas y efectos del alcoholismo
Causas
El tan sólo tomar de manera regular y consistente durante un transcurso de tiempo puede ocasionar una sensación de dependencia y síntomas de supresión durante los períodos de abstinencia; esta dependencia física, sin embargo, no es la única causa del alcoholismo. Los estudios con personas que sufren enfermedades crónicas que han tomado medicamentos contra el dolor por mucho tiempo, han mostrado que una vez la persona resiste el
proceso de supresión física, a menudo pierde el deseo por las drogas que estaba tomando. Para que una persona se vuelva alcohólica, por lo general se deberán tener en cuenta otros factores biológicos, genéticos, culturales y psicológicos.
La mayoría de los expertos concuerda en que los de factores más comunes son:
· Evasión: la bebida se puede usar como un medio para excluir de la mente problemas desagradables en vez de hacerles frente.
· Soledad: la bebida se puede usar para disminuir el dolor causado por tener pocas amistades, mudanzas frecuentes, no tener "raíces", separación de los seres queridos, etc..
· Miedo: la bebida puede darle a las personas tímidas, inseguras o amenazadas, un falso sentido de confianza en sí mismos y
seguridad.
· Falta de control emocional: puede parecer que la bebida alivia los problemas que uno sufre en sus relaciones con otras personas.
Problemas familiares que pueden incidir en que una persona se transforme en alcohólico
o Culpabilidad
o Vergüenza
o Rencor
o Inseguridad
o Delincuencia
o Problemas económicos
o Maltrato físico
Efectos
El alcohol produce sobre el organismo un efecto tóxico directo y un efecto sedante; además, la ingestión excesiva de alcohol durante periodos prolongados conduce a carencias en la
nutrición y en otras necesidades orgánicas, lo cual complica la situación. Los casos avanzados requieren hospitalización. Los efectos sobre los principales sistemas del organismo son acumulativos e incluyen un amplio rango de alteraciones en el aparato digestivo, entre las que destacan las úlceras de estómago y de duodeno, la pancreatitis crónica y la cirrosis hepática, así como lesiones irreversibles en los sistemas nerviosos central y periférico. Pueden llegar a producirse desmayos, alucinaciones e intensos temblores, síntomas del síndrome de abstinencia alcohólica más grave, y el delirium tremens, que puede ser mortal a pesar del tratamiento adecuado; esto último contrasta con los síndromes de abstinencia de drogas como la heroína, que aunque muy aparatosos rara vez son fatales. Se ha demostrado en fechas recientes que la ingestión de alcohol durante la gestación, incluso en cantidades moderadas, puede producir daños graves en el feto, especialmente retraso en el desarrollo físico y mental; la forma más grave de este retraso, poco frecuente, se llama síndrome de alcoholismo fetal.
El alcohol se incorpora rápidamente al torrente sanguíneo. A nivel del
Sistema Nervioso Central, provoca depresión de las funciones de autocontrol y autocrítica, disminuye la coordinación motriz y afecta la respiración y la circulación.
Los efectos crónicos pueden ser:
· Trastornos severos de la conducta y de
la comunicación, tanto afectiva como social
· Disminución de las facultades mentales y obsesión por la ingesta de alcohol
· Trastornos en la sexualidad
· Lesiones orgánicas, como gastritis, úlceras, pancreatitis aguda y crónica, cirrosis hepática, infertilidad, etc..
Síndrome de abstinencia
Los efectos del síndrome de abstinencia son:
· Delirium tremens:
o desorientación (confusión mental);
o hiperactividad;
o fiebre;
o insomnio;
o deshidratación (sudoración);
o taquicardia.
§ Convulsivo:
o convulsiones violentas intercaladas con períodos pasivos.
· Alucinación alcohólica:
o delirium tremens;
o alucinaciones pronunciadas (en especial auditivas);
o temor;
o los restantes signos del delirium tremens.
· Estupor y coma alcohólico:
o hábito alcohólico;
o somnolencia.
Es de importancia vital establecer el
diagnóstico, para realizar el tratamiento adecuado.
Tratamiento
El tratamiento primario comienza con el reconocimiento del alcoholismo como un problema que necesita
atención específica, en vez de considerarlo secundario a otro problema subyacente como se hacía antaño. Se están desarrollando rápidamente residencias especializadas para su tratamiento y unidades específicas en los hospitales generales y psiquiátricos. A medida que la sociedad se conciencia de la verdadera naturaleza del alcoholismo, disminuye su consideración como estigma social, los enfermos y sus familias lo ocultan menos y el diagnóstico no se retrasa tanto. Los tratamientos más precoces y mejores están produciendo unas altas y esperanzadoras tasas de recuperación.
Además de resolver las complicaciones orgánicas y los cuadros de abstinencia, el tratamiento pasa por los consejos y
entrevistas individualizados y por las técnicas de terapia de grupo encaminadas a conseguir una abstinencia no forzada de alcohol y otras drogas. La abstinencia es el objetivo deseado, a pesar de que algunas opiniones muy discutidas manifiestan que es posible volver a beber con moderación en sociedad sin peligro. La adicción a otras drogas, sobre todo tranquilizantes y sedantes, es muy peligrosa para los alcohólicos. El Antabús, fármaco que produce intolerancia grave al alcohol, se utiliza a veces como adyuvante. Alcohólicos Anónimos, grupo de apoyo para enfermos sometidos a otros tratamientos, puede servir a veces para la recuperación sin necesidad de recurrir al tratamiento psiquiátrico formal.
Alcohólicos anónimos
Alcohólicos anónimos es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo.
El único requisito para ser miembro de A.A. es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de A.A. no se pagan honorarios ni cuotas; se mantienen con sus propias contribuciones.
A.A. no está afiliada a ninguna secta religiosa, partido político,
organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa.
Su objetivo primordial es mantenerse sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.
Alcohólicos Anónimos también se puede definir como una sociedad compuesta por más de 2,000,000 de alcohólicos recuperados en los
Estados Unidos, Canadá y otros países. Estos hombres y mujeres se reúnen en grupos locales que cuentan con un puñado de miembros en algunos lugares y con centenares de personas en las ciudades más grandes.
A su vez, Alcohólicos Anónimos desarrollo las Doce Tradiciones que ayudarían a un alcohólico a recuperarse:
1. Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación
personal depende de la unidad de A.A.
2. Para el propósito de nuestro grupo solo existe una
autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan.
3. El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar de beber.
4. Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos de A.A. o a A.A. considerado como un todo.
5. Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo.
6. Un grupo de A.A. nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad allegada o
empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.
7. Todo grupo de A.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.
8. A.A. nunca tendrá
carácterprofesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.
9. A.A. como tal nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.
10. A.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.
11. Nuestra
política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.
12. El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los
principios a las personalidades.
Alcoholismo en los adolescentes.
¿Una enfermedad o un entretenimiento?
El consumo de bebidas alcohólicas ha sido siempre
fuente de graves problemas, pero en la época actual sus efectos negativos se han agravado por circunstancias nuevas. Una de ellas es que las bebidas alcohólicas se han popularizado rápidamente entre los adolescentes y cada vez son más jóvenes las personas que beben. Las causas que llevan a consumir alcohol a la juventud son múltiples y variadas.
Para algunos, significa el falso atractivo de entrar en el mundo de los adultos y romper con las pautas que marcan
el universode la niñez. Para muchos más, en cambio, no hay verdadera diversión sin alcohol de por medio, y ello porque el alcohol, aun consumido en pequeñas cantidades, estimula la corteza cerebral y vuelve a las personas más desenfadadas y ocurrentes. El problema es que tras esos primeros efectos de euforia aparece una pérdida de autocontrol y las personas asumen conductas que sin el catalizador etílico no serían capaces de adoptar.
El alcohol ingerido en forma abusiva constituye un factor denominador común en muchos de los graves problemas que enfrenta la sociedad
Argentina.
Nuestro país tiene más de 1.265.000 alcohólicos mayores de 16 años, pero lo sintomático del futuro nada promisorio es que tiene más de 800.000 menores de entre 12 y 15 años que ya consumen alcohol regularmente.
En la provincia de
Buenos Aires la encuesta anual realizada por la Spadla el año último arrojó que el 75% de los bonaerenses comienza con las bebidas alcohólicas antes de los 18 años.
Esta precocidad pone de manifiesto una situación de aceleramiento en la reducción de la edad de inicio: el 35% comienza a beber entre los 16 y 18 años; el 31% lo hace entre los 13 y los 15; en tanto, hay un 9% que actualmente experimenta con el alcohol antes de esa edad.
El abuso de alcohol en los menores se encuentra instalado y socialmente aceptado. Se ha resuelto impulsar una fuerte ofensiva contra la
ventade alcohol a menores en la provincia de Buenos Aires.
Hasta hace algún tiempo, y no sin cierta condescendencia, esta nociva costumbre fue considerada una
moda temporaria que más tarde o más temprano -como tantas otras-, terminaría por extinguirse. Esa actitud permisiva tuvo graves consecuencias: la afición por el alcohol se ha convertido en un hábito que tiene hondo enraizamiento en las franjas más jóvenes de la sociedad.
Cualquier transeúnte puede presenciar el desalentador espectáculo de menores que beben en la vía pública, en algunos casos refugiándose en los umbrales y en otros a la vista y paciencia de los demás. ¿Cómo obtienen las bebidas a pesar de las reglamentaciones vigentes?. Éstas son reiteradamente violadas porque nadie se preocupa por hacerlas respetar. A ello se suman otros dos factores: el cuidado despreocupado de los respectivos núcleos familiares y el desmedido afán de lucro de ciertos comerciantes a los cuales tiene sin cuidado el daño que provocan.
Al traspasar los
límites de una ingesta moderada y esporádica, los bebedores de alcohol -tanto más cuando se trata de jóvenes- se arriesgan a transformarse en adictos.
Las cifras del consumo juvenil comienzan a ser preocupantes por su progresivo asentamiento y, sobre todo, por las pocas barreras capaces de contrarrestar su incidencia.
Las
estadísticasnos indican que la droga está presente en muchos ámbitos antes incontaminados, sobre todo en los juveniles, donde el camino de introducción es preparado por el consumo desmedido del alcohol.
El alcohol representa una droga "lícita" con la cual se inician los jóvenes en el vicio adictivo porque es barato, accesible y socialmente aceptado. Las
organizaciones criminales lo utilizan como una puerta a nuevas experiencias dado que trabaja abriendo brechas en las que se infiltra, gradualmente, el concepto de iniciación en el consumo.
El exceso en el consumo de alcohol suele ser el primer paso antes de probar la
marihuana o la cocaína. El alcohol es, en muchos casos, el camino a la droga y muchísimos jóvenes han comenzado a transitarlo.
En Al-Anon, asociación que agrupa a los familiares de alcohólicos, afirman que antes lo más común era hablar de mujeres e hijos de alcohólicos. Pero cada vez es más frecuente ver padres, amigos y maridos, ya que en los últimos años se incrementó el número de adolescentes y mujeres que tienen problemas con el alcohol.
Por ese motivo, fundaron grupos de padres donde es posible compartir experiencias.
¿Culpas de la sociedad...?
Las bebidas alcohólicas suelen aparecer asociadas con el
éxito social, en los negocios o en el deporte. Los momentos más románticos se acompañan con vino o champagne. La cerveza patrocina al seleccionado nacional de fútbol... Y la lista podría seguir indefinidamente.
Muchas cosas generan que el adolescente beba, entre ellas la
presión de los grupos de adolescentes. A menudo, el consumo de alcohol es exaltado como un reto que convierte el abuso en un falso valor.
Hay, además, una
culturaque favorece el consumo del alcohol. Además, muchos de los espectáculos deportivos, que tienen por mayoría de público gente joven, tienen como publicidad marcas de conocidas bebidas alcohólicas, y sin ir muy lejos, la selección nacional tiene como patrocinio la marcade cerveza más conocida de la Argentina.
Conclusión
Muchos de nosotros recordamos aquellas estrofas del poeta cuando evocaba: "Juventud, divino tesoro. Te vas para no volver..."
La juventud es una etapa muy importante de la vida en la que hombres y mujeres se van descubriendo en forma espontánea y rápida a ellos mismos. Algunos lo hacen sin grandes tropiezos, avanzando en la formación de
la personalidad que les permitirá ser, ya mayores, gente útil a la sociedad de la que formarán parte.
Otros, en cambio, no tendrán tan feliz destino y se verán acorralados por circunstancias poco favorables y a veces tristes. Entre ellos están los alcohólicos predispuestos tempranamente a que esta terrible enfermedad los atrape en esa etapa jovial de sus vidas.
Los caminos que los llevan a vivir experiencias tan desgraciadas son muchas y variadas. Pero actualmente el mundo que nos toca compartir está demostrando que el alcoholismo ya se ha instalado con vigor en la juventud, sumiéndola en cruentas circunstancias que, años atrás, estaban reservadas a gente de mayor edad.
También estamos asistiendo a la triste evidencia de que el alcoholismo ya ha dejado de ser una cosa propia y casi exclusiva de los hombres. Hoy son muchas las mujeres que lo padecen y, entre ellas, la franja que incluye a las jóvenes se
muestra sin ningún disimulo.