
Los cambios propios de los púberes se manifiestan en el crecimiento de los senos, la aparición del vello, de la menarca etc.
Generalmente, las mujeres vuelcan su atención al otro sexo.
Los cambios físicos en los púberes originan la aparición de barba, vello en el cuerpo, cambios en las cuerdas vocales, maduración en los genitales, etc.
Alrededor de los 13 años, los jóvenes comienzan a apartarce de las niñas.
La elaboración de una nueva identidad, la visible perdida del cuerpo infantil en bruscos cambios, llenan al adolescente DE SENTIMIENTOS DE ANSIEDAD, DE ANGUSTIA DE TEMOR.
Factores que influyen en el crecimiento físico.
Generalmente, las mujeres vuelcan su atención al otro sexo.
Los cambios físicos en los púberes originan la aparición de barba, vello en el cuerpo, cambios en las cuerdas vocales, maduración en los genitales, etc.
Alrededor de los 13 años, los jóvenes comienzan a apartarce de las niñas.
La elaboración de una nueva identidad, la visible perdida del cuerpo infantil en bruscos cambios, llenan al adolescente DE SENTIMIENTOS DE ANSIEDAD, DE ANGUSTIA DE TEMOR.
Factores que influyen en el crecimiento físico.
Nutrición y obesidad
La sobrenutrición, al estimular el anabolismo proteínico, acelera el crecimiento en talla, peso y del esqueleto. Los muchachos bien alimentados tienden a ser más altos que el promedio. Las muchachas que son más pesadas que el promedio, tienden a entrar en la menarquia con anterioridad a las demás.
La desnutrición puede retardar el estirón. Parece que cuando se suple alguna dieta deficiente antes o durante el estirón de la adolescencia, la estatura, el peso y el desarrollo esquelético se aceleran hasta que el individuo alcanza su modelo de crecimiento determinado genéticamente.
Cuando se retarda el progreso en la estatura, ocurre lo mismo con la madurez esquelética.
El sobrepeso y la obesidad se deben probablemente tanto a la herencia como al desequilibrio regulatorio. Es más probable que un niño adolescente se vuelva obeso si lo son uno o ambos progenitores. Si bien esto puede ser índice de influjo de la herencia, es más probable que el hábito de comer demasiado sea patrón familiar.
Un adolescente puede parecer pasado de peso si se considera sólo su edad, estatura y estructura ósea, sin embargo puede haber ganado peso por incremento de su masa muscular y de su densidad somática, por lo que su “sobrepeso” puede estar muy de acuerdo con su forma física. Así, no es el peso en sí lo que constituye una amenaza para la salud física o psicológica, sino la excesiva adiposidad subcutánea.
A veces, un adolescente con exceso de peso, puede estar subalimentado o desnutrido pues puede comer demasiadas grasas y féculas y pocas proteínas, minerales y vitaminas.
La mayoría se vuelven obesos por rechazo humillante, aislamiento social, inferioridad física y sentimientos de depresión.
Las madres que encuentran incómodo e ingrato el papel materno, suelen compensar su animadversión proporcionando alimentación en exceso.
Acné
El cutis se dice que es “el lienzo donde la psiquis revela sus emociones”. El adolescente puede preocuparse mucho por las apariencias y por la impresión que produce en sus iguales, en especial en los del sexo opuesto, y ha de hacer frente a muchos sentimientos.
Pero durante la adolescencia, cuando más difícil es esconder las expresiones del rostro, contraer una enfermedad como el acné es un flagelo. El lado más cruel lo constituye la época, pues suele aparecer cuando más cuida la apariencia.}
El acné parece ser fenómeno natural de la adolescencia; se cree que se debe a secreción excesiva de la hormona sexual androgénica que hace que las glándulas sebáseas se activen más; el sebo sobrante se acumula en los poros y da lugar a comedones o espinillas. Los poro tapados no causan molestia de por sí, por más que sean colectores del sebo excedente que hay bajo la piel; sin embargo esos saquitos de sebo sobrante pueden irritar el tejido circundante. Cuando esa irritación sale a flor de piel se tiene el acné. En los casos más serios, la infección puede quedar bajo la piel resultando ser una cicatrización permanente. El acné ha de ser tratado por un dermatólogo pues incumbe a la bioquímica el resolver el problema de a producción del sebo.
Diferencias culturales y de clase
Las diferencias culturales y otras distinciones relacionadas con la clase social son motivo de diversidad en la rapidez del desarrollo. Parece que los de clase elevada crecen más rápidamente.
Los jóvenes de casa bien parecen más lineales, menos rechonchos y menos musculares y cuando son iguales en estatura pesan relativamente menos. En las muchachas la menarquia ocurre también antes si son de clase socioeconómica más elevada.
Al parecer, cuanto mayor es el número de hijos por alimentar y cuidar en una familia no muy bien situada, menos óptimos resulta su nutrición y cuidado. La buena alimentación, junto con las comidas regulares, el sueño suficiente lo mismo que el ejercicio, pueden ser factores decisivos que expliquen las diferencias de clase en lo que hace a rapidez de crecimiento.
En varios estudios longitudinales se ha comprobado la dependencia de mayor talla bajo situaciones de mayor stress.
Imagen corporal y ajuste.
En ciencia s sociales la imagen corporal se considera hoy que surge en general de la interacción social y la imagen que posee el adolescente es producto de experiencias reales y fantasiosas, que provienen en parte de su propio desarrollo físico, del resalte que los compañeros dan a los atributos físicos y de la percatación cada vez mayor de las expectativas culturales. De las expectativas de los otros y de la valoración que éstos hacen de su conducta, el adolescente infiere un concepto de su propia importancia y de su status ante los demás. El aforo de su cuerpo, por ende, depende de asuntos tales como sus relaciones con los otros, la asimilación de los nuevos roles, el concepto de su capacidad para ejecutar meta, la estimación de si, los sentimientos de seguridad y los de frustración.
Cabot adelantó una teoría de la “ventaja sociobiológica”, según la cual el adolescente cuyo tipo somático se parecía al “atlético” o ideal , gozaba de ventajas especiales y de buenas oportunidades por la imagen positiva que proyectaba. Por esteriotipos culturales antiguos y por los estándares contemporáneos que a atractivo se refieren.
Las actividades del adolescente hacia su propio cuerpo influyen los conceptos que de sí tienen y que la actitudes de los demás para su cuerpo afectan sus respuestas a las expectativas de éstos.
La imagen corporal en general es de importancia más crítica para la muchacha que para el muchacho adolescente. La sociedad da más relevancia a la forma femenina que a la masculina, a la par que las mujeres tienen inclinación por capitalizar su apariencia somática. La sociedad espera que la mujer haga resaltar su atractivo mediante el empleo de indumentaria sexualmente excitante y con joyas, mientras que los hombres sienten menos presión para interesarse por la apariencia de su cuerpo.
Los cambios físicos de la adolescencia colocan al niño en una situación en que experimenta algo físico que antes no había experimentado. El aumento repentino de estatura y de peso, y el inicio del desarrollo sexual y de los impulsos sexuales que lo acompañan, son cambios dramáticos que se verifican en comparación con los amigos. Se ven más claramente los diferentes ritmos de maduración entre varones y mujeres.
Finalmente, algunos de estos cambios son importantes sencillamente porque son el criterio por el cual los demás perciben al sujeto, o el sujeto s percibe a sí mismo, como masculino o femenino.
El procedo por el que se llega a ser un hombre, no solamente significa que se ha dejado de ser un niño, sino que también implica estar seguro de que es un varón normal.
Los cambios físicos de la adolescencia pueden dar pie de muchas maneras a que un niño o una niña pongan en tela de juicio su normalidad. Como las experiencias no tienen nada en común con la niñez, dan origen a dudas muy naturales acerca del futuro.
En un intento por hacerse normales y aceptables, algunos adolescentes parecen llegar a extremos ridículos, desde el punto de vista de los observadores adultos.
La preocupación por el propio atractivo físico evidentemente no se restringe a la adolescencia temprana. Sin embargo, solamente hasta entonces empieza a tener importancia.
La normalidad incluye un conjunto estético de rasgos humanos basado en diferencias individuales y no en una norma inventada por diseñadores de modas y por los anunciantes de cosméticos. Parece que el ideal de la masculinidad está más definido que el ideal de la feminidad.
Los cambios fisiológicos obligan a revisar y rehacer la imagen del propio cuerpo: la preocupación por el propio físico pasa a primer plano. Pero no sólo la imagen del propio físico, sino la representación de sí mismo pasa a contituir un tema fundamental.
Momento de la Pubertad
El momento en que ocurren los cambios físicos de la pubertad también suele tener efectos psicológicos.
Los muchachos que maduran temprano tienen cierta desventaja psicológica sobre sus compañeros que maduran tardíamente, tanto durante la adolescencia.
Las chicas que maduran más tarde son las que presentan una imagen más negativa. Tienen puntuaciones más bajas en estima de sí mismas y una mayor necesidad de reconocimiento. Entre los jóvenes , el que madura temprano tiene una ventaja heterosexual muy definida sobre sus compañeros, ya que en desarrollo se encuentra más cercano a las chicas de su edad.
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