miércoles, 17 de junio de 2009

Delincuencia Juvenil




La delincuencia juvenil es uno de los fenómenos sociales más importantes que nuestras sociedades tienen planteados, y es uno de los problemas criminológicos internacionalmente preferidos desde el siglo pasado, pues, las manifestaciones de la conducta que llaman socialmente la atención de forma negativa pueden observarse, por lo general, mejor entre los jóvenes que en la población adulta. Además, es importante tratar la delincuencia juvenil de hoy como posible delincuencia adulta de mañana.
La delincuencia juvenil es un fenómeno de ámbito mundial, pues se extiende desde los rincones más alejados de la ciudad industrializada hasta los suburbios de las grandes ciudades, desde las familias ricas o acomodadas hasta las más pobres, es un problema que se da en todas las capas sociales y en cualquier rincón de nuestra civilización.
Los problemas de inmigración y marginalidad aumentan el riesgo de inconformismo y fomentan la delincuencia en todos los ámbitos. Si el problema es grave en general, la delincuencia juvenil en particular alcanza cotas de dramatismo. La delincuencia juvenil no es sino la expresión de una inadaptación, de una falta de integración social en la que se combinan una naturaleza y un ambiente propensos. En efecto, ambiente y herencia parecen dos factores difíciles de separar a la hora de examinar las causas. Unos padres delincuentes, agresivos, drogadictos, alcohólicos, inestables, etc... Son el caldo de cultivo de unos hijos problemáticos e inadaptados.

El perfil del delincuente juvenil.
La doctrina especializada está haciendo hincapié en los últimos años, en la importancia de subrayar los aspectos cognitivos interpersonales en la descripción del carácter del delincuente juvenil, como una prometedora vía tanto para establecer eficaces programas de prevención como para elaborar modelos educacionales que permitan una eficaz reeducación. Juntamente con ello, las mayorías de los estudios descriptivos de la carrera delictiva señalan una serie de factores individuales y biográficos que caracterizan al delincuente juvenil y que llevan a la conclusión de que el delincuente juvenil es una persona con un gran conjunto de deficiencias, y una de ellas es que comete delitos.
·Impulsivo.
·Con afán de protagonismo.
·Fracaso escolar.
·Consumidor de drogas.
·Baja autoestima.
·Familia desestructurada.
·Clase baja.
·Falto de afectividad.
·Sin habilidades sociales.
·Poco equilibrio emocional.
·Inadaptado.
·Frustrado.

Atendiendo a sus rasgos peculiares de personalidad o de índole psicosocial, tres categorías tipológicas de los menores delincuentes:

· Menores delincuentes por psicopatías: aquí el punto de referencia lo constituye la existencia de alguna de las formas de psicopatía, entendida por HARE como la patología integrada, conjuntamente, de la incapacidad de quien la padece de sentir o manifestar simpatía o alguna clase de calor humano para con el prójimo, en virtud de la cual se le utiliza y manipula en beneficio del propio interés, y de la habilidad para manifestarse con falsa sinceridad en orden a hacer creer a sus víctimas que es inocente o que está profundamente arrepentido, y todo ello, para seguir manipulando y mintiendo.
Consecuencia de ello, es que el menor es incapaz de adaptarse a su contexto y actuar como tal, porque el trastorno de la personalidad que sufre, le impide inhibirse respecto de conductas o comportamientos contrarios a las normas.
El menor psicópata tiende a perpetrar actos antisociales según la orientación nuclear de la propia psicopatía, siendo de destacar en este sentido los actos que expresan frialdad y crueldad por parte del sujeto.

· Menores delincuentes por neurosis: la neurosis consiste en una grave perturbación del psiquismo de carácter sobrevenido y que se manifiesta en desórdenes de la conducta, pudiendo ser su origen muy diverso como fracasos, frustraciones, abandono o pérdida de seres muy queridos, etc.
Criminológicamente, el neurótico trata de hacer desaparecer la situación de angustia que sufre cometiendo delitos con el fin de obtener un castigo que le permita liberarse del sentimiento de culpabilidad que sobre él pesa, y esto es también válido para el menor neurótico, aunque sean muchos menos que los adultos.

· Menores delincuentes por autoreferencias subliminadas de la realidad: aquí se incluyen los menores que, por la confluencia de predisposiciones psicobilógicas llegan a mezclar fantasía y juego de una forma tan intensa que empiezan a vivir fuera de la realidad. Es precisamente ese estado anómalo el que puede conducirlos a cometer actos antisociales.


. Menores delincuentes con trastorno antisocial de la personalidad: se trata de menores cuyas principales son la hiperactividad, excitabilidad, ausencia de sentimiento de culpa, culpabilidad con los animales y las personas, fracaso escolar, y son poco o nada comunicativos.
Una de las principales causa de este trastorno es la ausencia o la figura distorsionada de la madre, aunque tampoco ha de infravalorarse la disfuncionalidad del rol paterno, pues según algunos trabajos, el crecer sin padre acarrea al niño nocivas consecuencias que afectan al campo de la delincuencia.
En muchos casos se trata de menores que viven en la calle, en situación de permanente abandono, porque nos encontramos con menores que, a su edad, acumulan graves frustraciones, rencores y cólera contra la sociedad,; y que tienen un mismo denominador común: el desamor, la falta de comprensión y de cariño, así como de atención y cuidado de sus padres.
En definitiva, son jóvenes con una desviada socialización primaria que acaba por abocarles a la delincuencia.

· Menores delincuentes con reacción de huida: En este caso se trata normalmente de menores que han sufrido maltrato en el hogar y por ello abandonan el mismo. Son menores psicológicamente débiles, y que en lugar de responder a la agresión, eligen la huida sin plazos, y casi siempre sin rumbo.
Ese alejamiento les hace propicios al reclutamiento por parte de los responsables de la delincuencia organizada, que les escogen para llevar a cabo actuaciones simples pero de gran riesgo como el transporte de drogas en su propio cuerpo.
La delincuencia juvenil femenina y su comparación con la masculina.
La delincuencia juvenil femenina comenzó a estudiarse específicamente a finales de los años 60, momento en el que, con el movimiento de liberación de la mujer, se comienza a percibir socialmente un aumento considerable de la misma.
Como principales teorías acerca de la delincuencia femenina podemos destacar, fundamentalmente, las siguientes:

· Teorías clásicas: biológicas, psicoanalíticas y psiquiátricas.
· Teorías intermedias de índole individualista con proyección social.
· Teorías de carácter social: enfoque funcionalista (teoría del rol y teoría de la igualdad de oportunidades) y enfoque crítico (teoría del control social y teoría de la dependencia económica).

Las teorías clásicas trataron de explicar el fenómeno de la delincuencia femenina sobre la base de aspectos individuales, bien de contenido biológico (anormalidades bioantropológicas, desarrollo sexual, etc.), bien de contenido psicoanalítico o psiquiátrico, en los que subyacía siempre la equiparación entre delincuencia femenina y trastornos biológicos o psíquicos.
Niños y disociación familiar:

Por otra parte, en esta guía de prevención la fuerza policial también hizo hincapié en la excitación emocional en todos los ejemplos ofrecidos al niño. Consideran que necesita identificarse adquiriendo una carga afectiva a veces muy violenta en su deseo de imitación del modelo. Además aseguran que el niño, como consecuencia de una falta de control familiar, a menudo acompañado por condiciones defectuosas de vivienda, disociación familiar, y la conducta irregular de los padres, es rápidamente solicitado por placeres fáciles y múltiples. En el terreno ambiguo que se vuelve punto de partida de aventuras y exploraciones en el ciber, el parque de atracciones. Esos placeres son fascinantes para los niños, por su necesidad de juego y su deseo de engañar a la autoridad, tanto social como familiar.


En síntesis debemos luchar por salvar nuestras familias, pues el hecho de que un niño se críe en un hogar estable y lleno de amor es tan importante para las personas como la vida misma, pues la carencia de esto pone en juego muchos de los valores del ser humano. Los jóvenes constituyen una parte importante del país, por lo que es importante crear medidas para evitar que ``los jóvenes se pierdan''.
``Un delincuente no nace, sino que se hace'', y en esto la familia tiene un rol principal; de hecho, es la pieza clave para un adolescente, pues de la formación que reciba, y de los valores inculcados durante la niñez, dependerá en parte, el camino que siga.”
Encontramos que la mentalidad del individuo se va deteriorando a raíz de la desintegración familiar. Se supone que la familia es la base más sólida de la sociedad. Al desintegrarse, se desintegra a su vez la persona; entonces es ahí donde el individuo no le encuentra sentido a su vida. Por lo tanto no aprovechan su tiempo en educación, deportes y otras actividades de desarrollo, entonces se dedican a deteriorarse ellos mismos y lo más importante a hacerle el mal a sus semejantes, ya sea robándoles, hiriéndolos o como se ha dado en otras situaciones, matando a familiares, incluso a sus propios padres.
Vemos también que la readaptación del delincuente se ve obstaculizada por la misma sociedad, que no favorece a la integración del ex convicto a ésta, privándolo de empleos que permitan poder tener una vida honrada, lo que lo lleva a reincidir en la delincuencia, como una forma de sobrevivencia.


Giuliana vallejos...

El BOLICHE, la NOCHE, el ADOLESCENTE

Los boliches son lugares donde el adolescente común va a pasar una noche divertida con sus amigos; o al menos eso es lo que piensan los padres al dejarlos ir. Pero la realidad dentro de esos lugares “seguros” es muy distinta; es otra. Comencemos a detallar los inconvenientes que sufren los adolescentes al llegar a la puerta del boliche:
1) El derecho de admisión que se reserva la casa (o sea el boliche) no es otra que “la discriminación encubierta” ya que aquel “negrito” o con ropa que no es de marca no entra, condicionando en ocasiones que el grupo que fue con ese chico no entre o el chico quede solo del lado de afuera.
2) Los “patovicas”: quienes deberían velar por la seguridad del adolescente, se dedican a imponer “miedo”; muy lejos de su trabajo; que seria mantener en orden la fila para ingresar, no discriminar quien entra o no y conservar el bienestar dentro del boliche, en lugar de esperar como estatuas que se desate un pequeño revuelto entre grupos, generalmente ocasionado por la diferencia social, para intervenir “administrando su justicia” o mejor dicho golpeando al adolescente hasta en algunos casos dejarlo inconsciente o en otros mas graves causando heridas a veces irreparables.

3) La venta indiscriminada de alcohol: a los menores que allí se encuentran. Para el adolescente es una “prueba de valor” tomar alcohol fuera de la vista de sus padres, si fuera solamente una birra, no veríamos dentro del boliche y fuera las consecuencias que esto provoca. El alcohol sin control provoca desde peleas irascibles por cualquier motivo; valentía para encarar situaciones; que por supuesto termina en problemas mas graves, y sobre todo el daño físico-mental que el alcohol produce en esos adolescentes que recién conocen la noche y terminan, dentro de lo mas leve vomitando o llegando borracho a casa.
4) La droga: que se puede decir sobre este “veneno letal” que consume y acaba con la vida del adolescente, que nuestros padres y educadores no hayan hablado con nosotros y que merecería un capitulo especial de investigación; pero no por ello no figura dentro del “menú” del boliche donde concurrimos.
5) Los adultos responsables: o dueños del boliche que están al tanto de todo anteriormente mencionado y que pasan por alto o “acomodan” a las autoridades para que hagan su “vista gorda” sin perjudicar el negocio que ellos mandan y que el adolescente consume dejándoles grandes ganancias a costa ( en algunas ocasiones) de su propia vida. Todo esto me parece un punto clave que deberíamos intentar cambiar aquellos que, sinceramente nos queremos divertir cuando vamos a bailar, tomando conciencia de las consecuencias, escuchando al padre – educador y obligando a las autoridades a ejercer un control sin “vicios ni coimas” y mayor seguridad para que nuestros padres en su desvelo semanal no tengan que contar las horas para que su hijo/a regrese sano y salvo a su casa.


La "previa" en los boliches y el "combo de la muerte"


El denominado "combo de la muerte",
un servicio que los adolescentes contratan para asegurarse la entrada a los boliches, que incluye el traslado hasta allí y una generosa provisión de alcohol y pastillas, quedó en el centro de la polémica luego de la trágica muerte de una joven.
El ahora llamado "combo de la muerte" es un servicio que se ofrece a los adolescentes y que consiste en comprarles la entrada a los boliches y poner a su disposición un micro o combi para llevarlos hasta el lugar, pero que en algunos casos también incluye la provisión de bebidas alcohólicas, energizantes y hasta psicofármacos.
Los servicios de transporte a los boliches nacieron en realidad como una medida de seguridad, para que los adolescentes viajaran juntos y acompañados hasta y desde los locales bailables, pero en los últimos tiempos, y en algunos casos, el servicio comenzó a incorporar otras riesgosas prestaciones para la "previa".

EL TREN DE LA ALEGRIA

La mira también está puesta en el denominado "Tren de la alegría", que a razón de unos 500 pesos es contratado por los estudiantes para un paseo por la ciudad antes de llegar a las fiestas de egresados.En esos transportes, habitualmente empleados para cumpleaños infantiles durante el día, los menores van bailando y bebiendo hasta llegar a su destino, sin controles sobre las bebidas que suben y consumen, ni adultos responsables.

Embarazo no deseado


...El amor lo puede todo...
Esto es, y perdón por la expresión, una tontería como una casa.Cuando tenemos 15 años, algunos menos, algunos más, y tenemos nuestra primerísima relación de pareja, todo es nuevo, todo es amor, todo es felicidad, todo es de color rosa o vives en una nube.Eso nos creemos y no está tan mal, es una etapa que toda persona tiene que vivir. Es una sensación muy bonita y gratificante.Pero eso de que el amor lo puede todo, eso de que contigo, pan y cebolla, eso de que mi novio sabe todo lo que yo quiero sin ni siquiera decírselo, al final se cae por su propio peso.
Esos desengaños que nos llevamos son ley de vida. Están ahí y aprendemos de ellos, son inevitables. Parece que muchas veces el amor va de la mano del sufrimiento, a veces incluso cuanto más sufres parece que más le quieres, o que es necesario sufrir para demostrar todo lo que sientes... También hay momentos, y esperemos que sean los que más que son llenos de alegría y felicidad, sino fuera así...mal asunto.
Bueno, eso son cosas que no se pueden evitar, que van con nosotros y que nos toca vivir para aprender y seguir viviendo.
Pero sufrir de forma gratuita; no, gracias.
No tiene porque ser en tu primera relación, ni en la segunda, pero puedes verte metida en un problemón, del que eras consciente pero que claro, a mi no me va a pasar!
Todos tenemos una amiga que se ha quedado embarazada y que ha tenido que ir al hospital y que le han metido el aspirador ese y todas esas historias, que por otro lado, no se alejan mucho de la realidad.
O también tenemos esa amiga que el sábado pasado se tiró al camarero y está "súper agobiada" porque no le baja la regla!!!
En fin, todo esto, son cosas evitables. Sufrir por amor, no lo es. Quedarse embarazada sin quererlo, lo es.
Siempre pensando que no ha sido un accidente en el que el preservativo se ha roto... En estos casos, mala suerte, aunque el fin es el mismo.Mejor si diferenciamos dos tipos de relaciones y vemos lo evitable que es esta situación:
La primera, la de los novios, en está es tan fácil de evitar como ir al ginecólogo y que te receten anticonceptivos hormonales, y los tenemos de tres tipos, así que hasta podemos elegir: - orales ( la clásica píldora)- en parches- anillo vaginalLuego tenemos la opción del DIU.
El segundo tipo de relación, son las esporádicas...el "aquí te pillo, aquí te mato". Bueno, es una opción, y aquí se debe elegir un anticonceptivo de barrera, elegimos entre:- condón- espermicidas- diafragma
Si utilizamos cualquiera de todas estás opciones que yo he dado, a parte de no vernos con un bombo con 15, 17, 20 o 22 años, evitaremos contagiarnos con enfermedades, hartos todos de oirlas.
Lo último que digo, en el caso de tener mala suerte y que el preservativo se rompa o cualquier accidente no deseado, tenemos una última salvación, LA PÍLDORA DEL DÍA DESPUÉS, la píldora poscoital.
Está no es un método anticonceptivo y por supuesto no debe tomarse con regularidad, sólo en casos de emergencia y en las 72 horas siguientes a la relación, al cabo de otras 12 horas, nos tomaremos otra.Ésta píldora nos alterará nuestro ciclo reproductor, paralizando el embarazo casi en un 100% de posibilidades.
Así que ya sabes, si no queres darle el disgusto a tu madre o padre y no sufrir las consecuencias de un calentón....hay fácil solución!
Meliina Santucho - 4º año - Colegio Mater Dei

Sesión Psicoanalítica Y Psicosocial En la adolescencia.





¿Que es La adolescencia?

La adolescencia es un período que tiene sus antecedentes en la infancia y consecuencias en la vida adulta posterior. Así pues, la adolescencia consiste más en un proceso, en una etapa de transición, que en un estadio con límites temporales fijos. Sin embargo, es indudable que los cambios que ocurren en este momento, cuantitativamente, se dan en una proporción acelerada y, cualitativamente, asistimos al desarrollo de una nueva organización de la personalidad psicológica y social, acompañada de nuevas necesidades, motivos, capacidades e intereses. Por esta razón, puede resultar útil hablar de la adolescencia como un período diferenciado, dentro del ciclo vital del ser humano. Los cambios biológicos marcan el inicio de la adolescencia, pero ésta no se reduce a ellos, sino que se caracteriza además por significativas transformaciones psicológicas y social
Teoría psicoanalítica
Según Freud: la adolescencia es un estudio del desarrollo en el que, debido en gran parte a los cambios fisiológicos que acompañan a la pubertad, brotan los impulsos sexuales y se produce una primacía del erotismo genital. Esta fase del desarrollo, la fase genital, supone, por un lado, revivir los conflictos edípicos infantiles y, por otro, la necesidad de resolverlos con una mayor independencia que los progenitores y un cambio en los lazos afectivos hacia nuevos objetos amorosos. La fuerza de las pulsiones que surgen durante la pubertad hace que se produzca una vulnerabilidad acentuada de la personalidad. Esta debilidad de la personalidad requiere el empleo de diferentes mecanismos de defensa, entre ellos la intelectualización y la sublimación, para enfrentarse con la ansiedad y la inseguridad.

Según Erickson: la adolescencia «no constituye una dolencia, sino una crisis normativa, es decir: una fase normal de incrementado conflicto, caracterizada por una aparente fluctuación de la energía del ego y asimismo por un elevado potencial de crecimiento». La tarea más importante del adolescente, según este autor, es construir una identidad coherente y evitar la confusión de papeles.

La identidad

La difusión de la identidad puede llevar al aislamiento del joven, su incapacidad para planear el futuro, a una escasa concentración en el estudio, o a la adopción de papeles negativos por simple oposición a la autoridad. Como hemos visto, los análisis psicoanalíticos se han centrado en la influencia de los factores internos en el desarrollo de la personalidad.

Surge a través de estas teorías Psicoanalíticas sobre el adolescente, temas tales como el autoestima, la inseguridad, la falta de estabilidad emocional, etc.

La autoestima es el concepto que tenemos de nuestra valía personal y de nuestra capacidad. Es la suma de la autoconfianza, el sentimiento de la propia competencia y el respeto y consideración que nos tenemos de nosotros mismos y de los demás.
Los expertos dicen que la autoestima se forja durante la infancia, especialmente como consecuencia de cómo nos trataron nuestros padres, familiares y profesores.
Las personas con problemas de autoestima suelen ser:

  • Muy sensibles a la crítica.
  • Ante cualquier comentario de los demás suelen sentirse fácilmente atacadas.
  • Están continuamente insatisfechas.
  • Hagan lo que hagan siempre piensan que lo podrían hacer mejor.
  • Tienen una tendencia exagerada a infravalorar sus éxitos y a exagerar sus fracasos.
  • Suelen atribuir sus éxitos a causas externas, ajenas a ellos, mientras que los fracasos los atribuyen a sí mismos, culpabilizándose de que las cosas no salgan bien.

La baja autoestima también hace que se le dé una importancia exagerada a la opinión de los demás, llegando incluso ha valorarse en función de cómo uno cree que es apreciado y valorado por los demás. Esto nos puede llevar a tener dificultades para relacionarnos con la gente, para enfrentarnos a una entrevista de trabajo, o perseguir cualquier otro objetivo en nuestra vida.

Inseguridad

Cuando hablamos de personas inseguras nos referimos a aquellas cuya inseguridad proviene de una falta de confianza en sí mismas, es decir, de una baja autoestima. Esta baja autoestima se manifiesta de un modo casi permanente, constituyendo un rasgo definitorio de su personalidad.
Al sentirnos seguros y cómodos con nosotros mismos y con los demás, creamos canales positivos de comunicación que van a contribuir a nuestro propio enriquecimiento. Es imprescindible, por tanto, creer en uno mismo, pues nuestros comportamientos van a reflejar la opinión que tenemos de nosotros mismos...

El boliche, la noche, el adolescente

Los boliches son lugares donde el adolescente común va a pasar una noche divertida con sus amigos; o al menos eso es lo que piensan los padres al dejarlos ir. Pero la realidad dentro de esos lugares “seguros” es muy distinta; es otra. Comencemos a detallar los inconvenientes que sufren los adolescentes al llegar a la puerta del boliche:1) El derecho de admisión que se reserva la casa (o sea el boliche) no es otra que “la discriminación encubierta” ya que aquel “negrito” o con ropa que no es de marca no entra, condicionando en ocasiones que el grupo que fue con ese chico no entre o el chico quede solo del lado de afuera.2) Los “patovicas”: quienes deberían velar por la seguridad del adolescente, se dedican a imponer “miedo”; muy lejos de su trabajo; que seria mantener en orden la fila para ingresar, no discriminar quien entra o no y conservar el bienestar dentro del boliche, en lugar de esperar como estatuas que se desate un pequeño revuelto entre grupos, generalmente ocasionado por la diferencia social, para intervenir “administrando su justicia” o mejor dicho golpeando al adolescente hasta en algunos casos dejarlo inconsciente o en otros mas graves causando heridas a veces irreparables.3) La venta indiscriminada de alcohol: a los menores que allí se encuentran. Para el adolescente es una “prueba de valor” tomar alcohol fuera de la vista de sus padres, si fuera solamente una birra, no veríamos dentro del boliche y fuera las consecuencias que esto provoca. El alcohol sin control provoca desde peleas irascibles por cualquier motivo; valentía para encarar situaciones; que por supuesto termina en problemas mas graves, y sobre todo el daño físico-mental que el alcohol produce en esos adolescentes que recién conocen la noche y terminan, dentro de lo mas leve vomitando o llegando borracho a casa. 4) La droga: que se puede decir sobre este “veneno letal” que consume y acaba con la vida del adolescente, que nuestros padres y educadores no hayan hablado con nosotros y que merecería un capitulo especial de investigación; pero no por ello no figura dentro del “menú” del boliche donde concurrimos.5) Los adultos responsables: o dueños del boliche que están al tanto de todo anteriormente mencionado y que pasan por alto o “acomodan” a las autoridades para que hagan su “vista gorda” sin perjudicar el negocio que ellos mandan y que el adolescente consume dejándoles grandes ganancias a costa ( en algunas ocasiones) de su propia vida. Todo esto me parece un punto clave que deberíamos intentar cambiar aquellos que, sinceramente nos queremos divertir cuando vamos a bailar, tomando conciencia de las consecuencias, escuchando al padre – educador y obligando a las autoridades a ejercer un control sin “vicios ni coimas” y mayor seguridad para que nuestros padres en su desvelo semanal no tengan que contar las horas para que su hijo/a regrese sano y salvo a su casa.
La "previa" en los boliches y el "combo de la muerte"

El denominado "combo de la muerte", un servicio que los adolescentes contratan para asegurarse la entrada a los boliches, que incluye el traslado hasta allí y una generosa provisión de alcohol y pastillas, quedó en el centro de la polémica luego de la trágica muerte de una joven.
El ahora llamado "combo de la muerte" es un servicio que se ofrece a los adolescentes y que consiste en comprarles la entrada a los boliches y poner a su disposición un micro o combi para llevarlos hasta el lugar, pero que en algunos casos también incluye la provisión de bebidas alcohólicas, energizantes y hasta psicofármacos.
Los servicios de transporte a los boliches nacieron en realidad como una medida de seguridad, para que los adolescentes viajaran juntos y acompañados hasta y desde los locales bailables, pero en los últimos tiempos, y en algunos casos, el servicio comenzó a incorporar otras riesgosas prestaciones para la "previa".
EL TREN DE LA ALEGRIALa mira también está puesta en el denominado "Tren de la alegría", que a razón de unos 500 pesos es contratado por los estudiantes para un paseo por la ciudad antes de llegar a las fiestas de egresados.En esos transportes, habitualmente empleados para cumpleaños infantiles durante el día, los menores van bailando y bebiendo hasta llegar a su destino, sin controles sobre las bebidas que suben y consumen, ni adultos responsables.

"Cambios propios del crecimiento"


Los cambios propios de los púberes se manifiestan en el crecimiento de los senos, la aparición del vello, de la menarca etc.
Generalmente, las mujeres vuelcan su atención al otro sexo.
Los cambios físicos en los púberes originan la aparición de barba, vello en el cuerpo, cambios en las cuerdas vocales, maduración en los genitales, etc.
Alrededor de los 13 años, los jóvenes comienzan a apartarce de las niñas.
La elaboración de una nueva identidad, la visible perdida del cuerpo infantil en bruscos cambios, llenan al adolescente DE SENTIMIENTOS DE ANSIEDAD, DE ANGUSTIA DE TEMOR.
Factores que influyen en el crecimiento físico.


Nutrición y obesidad


La sobrenutrición, al estimular el anabolismo proteínico, acelera el crecimiento en talla, peso y del esqueleto. Los muchachos bien alimentados tienden a ser más altos que el promedio. Las muchachas que son más pesadas que el promedio, tienden a entrar en la menarquia con anterioridad a las demás.
La desnutrición puede retardar el estirón. Parece que cuando se suple alguna dieta deficiente antes o durante el estirón de la adolescencia, la estatura, el peso y el desarrollo esquelético se aceleran hasta que el individuo alcanza su modelo de crecimiento determinado genéticamente.
Cuando se retarda el progreso en la estatura, ocurre lo mismo con la madurez esquelética.
El sobrepeso y la obesidad se deben probablemente tanto a la herencia como al desequilibrio regulatorio. Es más probable que un niño adolescente se vuelva obeso si lo son uno o ambos progenitores. Si bien esto puede ser índice de influjo de la herencia, es más probable que el hábito de comer demasiado sea patrón familiar.
Un adolescente puede parecer pasado de peso si se considera sólo su edad, estatura y estructura ósea, sin embargo puede haber ganado peso por incremento de su masa muscular y de su densidad somática, por lo que su “sobrepeso” puede estar muy de acuerdo con su forma física. Así, no es el peso en sí lo que constituye una amenaza para la salud física o psicológica, sino la excesiva adiposidad subcutánea.
A veces, un adolescente con exceso de peso, puede estar subalimentado o desnutrido pues puede comer demasiadas grasas y féculas y pocas proteínas, minerales y vitaminas.
La mayoría se vuelven obesos por rechazo humillante, aislamiento social, inferioridad física y sentimientos de depresión.
Las madres que encuentran incómodo e ingrato el papel materno, suelen compensar su animadversión proporcionando alimentación en exceso.

Acné


El cutis se dice que es “el lienzo donde la psiquis revela sus emociones”. El adolescente puede preocuparse mucho por las apariencias y por la impresión que produce en sus iguales, en especial en los del sexo opuesto, y ha de hacer frente a muchos sentimientos.
Pero durante la adolescencia, cuando más difícil es esconder las expresiones del rostro, contraer una enfermedad como el acné es un flagelo. El lado más cruel lo constituye la época, pues suele aparecer cuando más cuida la apariencia.}
El acné parece ser fenómeno natural de la adolescencia; se cree que se debe a secreción excesiva de la hormona sexual androgénica que hace que las glándulas sebáseas se activen más; el sebo sobrante se acumula en los poros y da lugar a comedones o espinillas. Los poro tapados no causan molestia de por sí, por más que sean colectores del sebo excedente que hay bajo la piel; sin embargo esos saquitos de sebo sobrante pueden irritar el tejido circundante. Cuando esa irritación sale a flor de piel se tiene el acné. En los casos más serios, la infección puede quedar bajo la piel resultando ser una cicatrización permanente. El acné ha de ser tratado por un dermatólogo pues incumbe a la bioquímica el resolver el problema de a producción del sebo.
Diferencias culturales y de clase
Las diferencias culturales y otras distinciones relacionadas con la clase social son motivo de diversidad en la rapidez del desarrollo. Parece que los de clase elevada crecen más rápidamente.
Los jóvenes de casa bien parecen más lineales, menos rechonchos y menos musculares y cuando son iguales en estatura pesan relativamente menos. En las muchachas la menarquia ocurre también antes si son de clase socioeconómica más elevada.
Al parecer, cuanto mayor es el número de hijos por alimentar y cuidar en una familia no muy bien situada, menos óptimos resulta su nutrición y cuidado. La buena alimentación, junto con las comidas regulares, el sueño suficiente lo mismo que el ejercicio, pueden ser factores decisivos que expliquen las diferencias de clase en lo que hace a rapidez de crecimiento.
En varios estudios longitudinales se ha comprobado la dependencia de mayor talla bajo situaciones de mayor stress.


Imagen corporal y ajuste.


En ciencia s sociales la imagen corporal se considera hoy que surge en general de la interacción social y la imagen que posee el adolescente es producto de experiencias reales y fantasiosas, que provienen en parte de su propio desarrollo físico, del resalte que los compañeros dan a los atributos físicos y de la percatación cada vez mayor de las expectativas culturales. De las expectativas de los otros y de la valoración que éstos hacen de su conducta, el adolescente infiere un concepto de su propia importancia y de su status ante los demás. El aforo de su cuerpo, por ende, depende de asuntos tales como sus relaciones con los otros, la asimilación de los nuevos roles, el concepto de su capacidad para ejecutar meta, la estimación de si, los sentimientos de seguridad y los de frustración.
Cabot adelantó una teoría de la “ventaja sociobiológica”, según la cual el adolescente cuyo tipo somático se parecía al “atlético” o ideal , gozaba de ventajas especiales y de buenas oportunidades por la imagen positiva que proyectaba. Por esteriotipos culturales antiguos y por los estándares contemporáneos que a atractivo se refieren.
Las actividades del adolescente hacia su propio cuerpo influyen los conceptos que de sí tienen y que la actitudes de los demás para su cuerpo afectan sus respuestas a las expectativas de éstos.
La imagen corporal en general es de importancia más crítica para la muchacha que para el muchacho adolescente. La sociedad da más relevancia a la forma femenina que a la masculina, a la par que las mujeres tienen inclinación por capitalizar su apariencia somática. La sociedad espera que la mujer haga resaltar su atractivo mediante el empleo de indumentaria sexualmente excitante y con joyas, mientras que los hombres sienten menos presión para interesarse por la apariencia de su cuerpo.
Los cambios físicos de la adolescencia colocan al niño en una situación en que experimenta algo físico que antes no había experimentado. El aumento repentino de estatura y de peso, y el inicio del desarrollo sexual y de los impulsos sexuales que lo acompañan, son cambios dramáticos que se verifican en comparación con los amigos. Se ven más claramente los diferentes ritmos de maduración entre varones y mujeres.
Finalmente, algunos de estos cambios son importantes sencillamente porque son el criterio por el cual los demás perciben al sujeto, o el sujeto s percibe a sí mismo, como masculino o femenino.
El procedo por el que se llega a ser un hombre, no solamente significa que se ha dejado de ser un niño, sino que también implica estar seguro de que es un varón normal.
Los cambios físicos de la adolescencia pueden dar pie de muchas maneras a que un niño o una niña pongan en tela de juicio su normalidad. Como las experiencias no tienen nada en común con la niñez, dan origen a dudas muy naturales acerca del futuro.
En un intento por hacerse normales y aceptables, algunos adolescentes parecen llegar a extremos ridículos, desde el punto de vista de los observadores adultos.
La preocupación por el propio atractivo físico evidentemente no se restringe a la adolescencia temprana. Sin embargo, solamente hasta entonces empieza a tener importancia.
La normalidad incluye un conjunto estético de rasgos humanos basado en diferencias individuales y no en una norma inventada por diseñadores de modas y por los anunciantes de cosméticos. Parece que el ideal de la masculinidad está más definido que el ideal de la feminidad.
Los cambios fisiológicos obligan a revisar y rehacer la imagen del propio cuerpo: la preocupación por el propio físico pasa a primer plano. Pero no sólo la imagen del propio físico, sino la representación de sí mismo pasa a contituir un tema fundamental.


Momento de la Pubertad


El momento en que ocurren los cambios físicos de la pubertad también suele tener efectos psicológicos.
Los muchachos que maduran temprano tienen cierta desventaja psicológica sobre sus compañeros que maduran tardíamente, tanto durante la adolescencia.
Las chicas que maduran más tarde son las que presentan una imagen más negativa. Tienen puntuaciones más bajas en estima de sí mismas y una mayor necesidad de reconocimiento. Entre los jóvenes , el que madura temprano tiene una ventaja heterosexual muy definida sobre sus compañeros, ya que en desarrollo se encuentra más cercano a las chicas de su edad.


Los adolescentes y el suicidio



Durante la adolescencia, etapa de desarrollo por la que atraviesa todo individuo, se presentan en los jóvenes cambios difíciles que les producen ansiedad y depresión hasta llegar, en muchas ocasiones, a una tentativa de suicidio. Este intento plantea el problema de la depresión como vivencia existencial y como una verdadera crisis de la adolescencia. La manipulación de la idea de la muerte en el joven suele ser frecuente, pero debe hacerse la diferencia entre el adolescente que piensa en el suicidio como una llamada de auxilio, como una manera de comunicar su descontento a los demás, el que ve el suicidio como una idea romántica y aquél que realmente lo lleva a cabo.
El suicidio de los adolescentes es un tema que suele callarse y evadirse ya que impacta y cuestiona el sistema familiar y social en que vivimos; sin embargo, es importante conocer y reflexionar en las causas que llevan a un joven a su autodestrucción, así como saber cuál es el significado de este acto y cómo puede prevenirse.

En las últimas décadas se ha observado un dramático cambio en las causas de mortalidad adolescente. Antes los adolescentes morían en gran parte de causas naturales, mientras que ahora es más probable que mueran de causas previsibles. Parte de este cambio ha sido un aumento mundial de las tasas de suicidio adolescente en países desarrollados, como en los en vías de desarrollo. En la población adolescente, el suicidio es en la actualidad una de las principales causas de muerte: se ha convertido en la segunda causa de mortalidad en la adolescencia. Los problemas psiquiátricos son más frecuentes de lo que pensamos, afectan a un 10- 15 % de la población. De hecho, entre el 0,4 y 8,3 % de los adolescentes sufren depresión, número que se duplica en el sexo femenino aunque los hombres tienen una probabilidad cuatro veces mayor de morir a causa de suicidio que las mujeres, ellas tienen mayor probabilidad de intentar el suicidio que los hombres. Del 12 al 25 por ciento de los niños mayores y adolescentes experimentan algún tipo de idea acerca del suicidio (pensamiento suicida) en algún momento.

Cortarse, sobre todo en el brazo, es la forma más común de autolesión. "La intención no es morir, sino que lo hacen como una forma de liberar tensión y luego se sienten mejor. Muchos lo malinterpretan como intento suicida, pero no es así".

Las cifras que se manejan sobre pensamientos suicidas son escalofriantes. "El 15% de los jóvenes tiene ideas graves de suicidio y entre un 8% y un 10% ha intentado quitarse la vida".Hasta el 68% de estos chicos no están recibiendo tratamiento y el 80% de los que han hecho un intento de suicido no ha pasado por la consulta del médico.
Se estima que el 25% de los suicidios ocurre entre los 15 y los 25 años. Uno de los pocos estudios científicos disponibles en nuestro país demostró que el 11% de los adolescentes argentinos pensó o intentó suicidarse.


¿Por qué los adolescentes intentan quitarse la vida?

La adolescencia es un período del desarrollo de mucho estrés lleno de cambios muy importantes:
* Cambios en el cuerpo.

* Cambios en las ideas.
* Cambios en los sentimientos.
* Intenso estrés.
* Confusión.
* Dudas sobre sí mismos.
* Miedo e incertidumbre.
* Presión por el éxito.

Y la capacidad de pensar acerca de las cosas desde un nuevo punto de vista influye en las capacidades del adolescente para resolver problemas y tomar decisiones.

Otros factores que contribuyen al suicidio de adolescentes pueden ser trastornos afectivos:
* Trauma.
* Trastornos de ansiedad.
* Aislamiento emocional.
* Autoestima baja.
* Estrés emocional excesivo (como molestias y acoso).
* Fantasías románticas.
* Gusto por el peligro.
* Abuso de drogas y alcohol.
* Disponibilidad de armas de fuego y otros elementos de autodestrucción.
* Noticias en los medios de comunicación sobre suicidios de otros adolescentes, lo que produce actos de imitación.
En la mayoría de los casos, el suicidio es el resultado de la combinación de diversos factores, en lugar de uno solo aislado. Para algunos adolescentes, los cambios normales del desarrollo, a veces acompañados por otros hechos o cambios en la familia como el divorcio o la mudanza a una nueva comunidad, cambios de amistades, dificultades en la escuela u otras pérdidas, pueden causar gran perturbación y resultar abrumadores. Los problemas pueden apreciarse como demasiado violentos o difíciles de sobrellevar. Para algunos, el suicidio puede parecer una solución. Cuando los sentimientos o pensamientos se vuelven más persistentes y vienen acompañados de cambios en el comportamiento o planes específicos de suicidio, el riesgo de un intento de suicidio se incrementa. Lo peor de esto es que falta de un perfil personal consistente de la persona suicida dificulta la identificación de los adolescentes que presentan riesgos de suicidio.
Algunas personas que ponen fin a sus vidas o intentan suicidarse pretenden escapar de sentimientos de rechazo, dolor o pérdida. Otros están enfadados, avergonzados o se sienten culpables por algo. A algunos les preocupa decepcionar a sus amigos o familiares. Y otros se sienten no queridos, inatractivos, maltratados o que son una carga para los demás.
A todos “nos superan” la emociones o situaciones difíciles de vez en cuando. Pero la mayoría de personas lo acaban superando y son capaces de ver los problemas en perspectiva y de encontrar el modo de seguir adelante con esperanza y determinación. Entonces…



¿Por qué determinadas personas intentan suicidarse y otras personas que se encuentran en una situación igual de difícil no lo hacen?

¿Qué es lo que hace que determinadas personas sean más flexibles y resistentes (más capaces de afrontar los reveses y dificultades que les plantea la vida) que otras?

¿Qué es lo que determina que una persona no sea capaz de ver otra salida a una situación difícil aparte de poner fin a su vida?

La respuesta a estas preguntas radica en el hecho de que la mayoría de personas que se suicidan o intentan suicidarse están deprimidas.













Depresión

La depresión hace que la gente se focalice mayoritariamente en los fracasos y decepciones, enfatice la cara negativa de las situaciones e infravalore sus propias capacidades y su valía personal. Una persona con una fuerte depresión es incapaz de percibir la posibilidad de que las cosas puedan salirle bien y está convencida de que nunca volverá a ser feliz o que las cosas no se arreglaran nunca.
La depresión afecta a los pensamientos de una persona de tal modo que la persona es incapaz de ver la forma o formas de superar sus problemas. Es como si la depresión pusiera un filtro en el pensamiento de la persona deprimida que distorsiona las cosas. Por eso las personas deprimidas no se dan cuenta de que el suicido no es una “solución” permanente a un problema
temporal del mismo modo que se dan cuenta las personas no deprimidas. Un adolescente deprimido puede sentir que no hay ninguna otra forma de escapar de sus problemas, de aliviarse el dolor emocional o de comunicar su desesperación y su profunda infelicidad.
Las personas que se plantean el suicidio ni siquiera son conscientes de que están deprimidas. No se dan cuenta de que es la depresión —no la situación— lo que les está haciendo ver las cosas como si “no hubiera salida”, “no pudieran mejorar” o “no hubiera nada que hacer”.


No todas las personas que se suicidan son deprimidas…

Estas personas deprimidas muchas veces planean el suicidio con antelación. Sin embargo, quienes no lo son, intentan suicidarse repentinamente de una forma impulsiva, en un momento de profunda desesperación. En situaciones como la ruptura de una relación sentimental, una fuerte pelea con un padre, un embarazo no deseado, ser rechazado o hecho de lado por otra persona o ser objeto de malos tratos pueden hacer que uno se sienta profundamente alterado y desesperado. Situaciones como estas, añadida a una depresión preexistente, es la gota que acaba colmando el vaso.
Algunos adolescentes que intentan suicidarse quieren morir, pero otros no. Algunos utilizan el intento de suicidio como una forma de expresar un profundo dolor emocional. No son capaces de expresar cómo se sienten, de modo que intentar suicidarse les parece la única forma de transmitir ese mensaje. Lamentablemente, incluso cuando un intento de suicidio no es más que una forma de pedir ayuda a gritos y la persona no desea morir, no hay forma de controlarlo. Muchas personas que en el fondo no querían quitarse la vida acaban matándose o terminan con graves secuelas.

Factores de riesgo:


* Uno o más trastornos mentales diagnosticables o trastornos de abuso de sustancias.
* Comportamientos impulsivos.
* Acontecimientos de la vida no deseados o pérdidas recientes (por ejemplo, el divorcio de los padres).
* Violencia familiar, incluido el abuso físico, sexual o verbal/emocional.
* Intento de suicidio previo.
* Presencia de armas de fuego en el hogar.
* Encarcelación.
* Exposición a comportamientos suicidas de otras personas, incluida la familia, los amigos, en las noticias o en historias de ficción.
* Problemas familiares.
* Padres estrictos.
* Pérdida de un progenitor.
* Antecedentes familiares.
* Depresión.
* Escaso autocontrol.
* Pensamiento extremamente rígido, obsesivo y dicotomizado.
* Negativismo.
* Estrés.
* Escasas expectativas de futuro.

Cómo detectar las señales de aviso de sentimientos, pensamientos o comportamientos suicidas


Aunque no podemos hablar de una "personalidad suicida" hay signos que nos pueden alertar acerca de posibles conductas suicidas en los adolescentes como puede ser:
* Mal humor.
* Cambios en los hábitos alimenticios (como episodios de inapetencia o de
bulimia) y del sueño.
* Cambios físicos (falta de energía, subir o bajar de peso repentinamente, falta de interés en su apariencia).
* Un cambio drástico en su vida o una pérdida de un ser querido (ya sea por causa de muerte, divorcio, separación o relación fracasada).
* Bajo nivel de autoestima (no sienten que tienen valor alguno, sentido de culpabilidad u odio hacia sí mismos.
* Falta de esperanza en el futuro (sienten que nada va a mejorar, que nada va a cambiar).
* Preocupación con la música, arte o reflexiones personales sobre la muerte.
* Retraimiento respecto de los amigos y miembros de la familia.
* Actuaciones violentas y/o comportamiento rebelde.
* Manifestaciones de emociones contenidas y alejamiento o huida.
* Uso de drogas o del alcohol.
* Abandono o descuido poco usual en su apariencia personal.
* Cambios pronunciados en su personalidad.
* Situaciones de riesgo innecesarias.
* Preocupación acerca de la muerte.
* Pérdida de interés por la escuela o el trabajo escolar y deterioro en la calidad de estos.
* Sensación de aburrimiento.
* Dificultad para concentrarse.
* Quejas frecuentes de dolores físicos tales como los dolores de cabeza, de estómago y fatiga, que están por lo general asociados con el estado emocional del joven.
* Pérdida de interés en sus pasatiempos y otras distracciones.
* Poca tolerancia de los elogios o los premios.
* Quejarse de ser "malo" o de sentirse "abominable."
* Lanzar indirectas como: "no les seguiré siendo un problema", "nada me importa", "para qué molestarse", "si me pasa algo quiero que sepan que…", etc.
* Amenazas directas por suicidarse al decir cosas como, "¡Mejor quisiera morirme!" "Mi familia estaría mejor sin mí." O "No tengo razón para vivir." Estas amenazas hay que tomarlas siempre en serio.
* Pone en orden sus asuntos; por ejemplo, regalar sus posesiones favoritas, limpiar su cuarto, botar papeles o tira pertenencias importantes, etc.
* Puede expresar pensamientos extraños.
* Escribe una o varias notas de suicidio.
* Ponerse muy contento después de un período de depresión.



Si conocés a algún adolescente o tenés algún amigo cuyo comportamiento indique que intentará suicidarse, atendé sus señales para darle el apoyo necesario para superar su problema.



Viviana Farias... PRIMERA EN SUBIR :P